El lejano oeste

Esta ruta recorre algunos de los lugares más alejados del centro histórico, algo más allá de la C/ Emilio Baró, la Avenida de Alfahuir, antiguo camino de conexión con Alboraya, hoy límite administrativo actual del barrio, pero muy ligados desde siempre a nuestra memoria colectiva.

Comenzamos el recorrido en la C/ Torreta de Miramar, casi al llegar a C/ Dolores Marqués. Es precisamente esta calle la que recoge el nombre de una alquería muy querida del barrio, la GRANJA DE MIRAMAR, recordada por tener esta típica construcción en altura de la huerta valenciana, la TORRETA DE MIRAMAR, orientando sus vistas hacia el mar Mediterráneo.

Recorremos esta calle hacia el Oeste y cruzamos la C/ Dolores Marques, hasta acercarnos al COLEGIO CARLES SALVADOR, que recibe el nombre del afamado poeta valenciano que vivió y trabajó en este barrio.

Seguimos un poco más y al acabar la valla del colegio giramos a derecha por la C/ Viver, encaminándonos hasta donde se encuentra la ALQUERÍA DE LA PURÍSIMA, recientemente restaurada y sede de un Centro de Día para Mayores dependientes.

Al llegar a la Avda de Valladolid giramos a la izquierda hasta la Avda de Alfahuir, hasta ubicarnos aproximadamente l punto donde se ubicaba la ESTACIÓN DE SAN LORENZO, parada del “trenet” que hacía el recorrido entre Valencia y L’Horta Nord.

Cruzamos la Avda Alfahuir y seguimos hacia Alboraya, recorriendo este eje viario de denso tráfico rodado hasta llegar a las inmediaciones de la C/ José Chabás, entre manzanas de vivienda rodeadas de altas vallas y policías de seguridad.

Estamos en la parte nueva del barrio de Orriols, y no podemos más que lamentarnos de este lamentable modelo de ciudad tan alejado a la ciudad tradicional y moderna, que niega el valor de la calle como lugar de reunión y que ha aflorado en estos años con el boom inmobiliario.

Justo antes de llegar al querido ESTADIO CIUTAT DE VALENCIA, del LEVANTE UD., obra del gran arquitecto valenciano Juan José Estellés, hoy oculto por un centro comercial, llegamos al IES RASCANYA-ANTONIO CAÑUELO, obra de J.M. Barrera, recientemente finalizado.

Rodeamos el instituto por la Ronda Nord, nuevo cinturón para la ciudad de Valencia, y llegamos al CENTRO MULTIUSOS DE BENIMACLET, obra de M. Cerdá y J. Asensi, que recoge las demandas de varios servicios del barrio de Benimaclet.

Desde el acceso norte de este edificio, donde se ha plantado un ejemplar de GINGKO BILOBA, un árbol fósil, volvemos ya hacia el punto de partida, por la C/ Emilio Baró hacia Valencia.

Justo antes de una afamada horchatería, está el solar donde los vecinos siguen reivindicando la construcción del CENTRO DE SALUD DE BENIMACLET, que se demora indefinidamente. Un cartel oficial es mudo testigo de esta situación.

Unas manzanas más allá aparece el edificio conocido como LA PATATERA, antigua discoteca Pachá y más tarde Arena, hoy abandonado a su suerte, siendo otra de las reivindicaciones de los vecinos como centro social y/o cultural para el barrio.

Llegamos así al punto de partida, la C/ Torreta de Miramar, desde donde podemos entrar de nuevo al centro histórico de Benimaclet, y reflexionar sobre las vicisitudes de esta reivindicativa ruta.

Descarga la ruta en pdf aquí.

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