Colegio Padre Catalá

Fecha:
Dirección:
Arquitectos:

Cuando se puso en vigor la nueva ley de educación en 1971, existía una aglomeración de alumnado en Benimaclet, ya que había un boom de niños que necesitaban ser escolarizados y las plazas eran insuficientes. Es por ello que el Ayuntamiento de Valencia creó las escuelas municipales, tratando de solucionar el problema, pero no fue suficiente. Así comenzó la demanda, por parte del vecindario, de una mayor oferta de plazas. El colegio Padre Català fue, por tanto, fruto de una lucha vecinal debido a la necesidad de la existencia de un colegio en condiciones en Benimaclet.

Seguir leyendo…

Don Sebastián Zaragoza, párroco de Benimaclet, fue el que hizo la donación de los terrenos para que pudieran comenzarse las obras. Esto pudo ser así debido a la existencia de unos terrenos que dejó en su testamento el párroco Francisco Català Borja. Por esa razón lleva su nombre este colegio. El Padre Català fue párroco de Benimaclet desde 1886 y falleció en 1899, a los 47 años, siendo enterrado en Benimaclet a petición suya. En sus tiempos Benimaclet tenía 84 casas y 628 familias.

El colegio se inauguró en el año 1980. Durante el primer año sólo funcionaba la parte de preescolar que, por aquel entonces, se llamaba parvulitos. Se ofreció, en un primer término, dos líneas de preescolar. Aquí es donde, a través de la reivindicación de los vecinos, fue posible la consecución de la tercera línea, ya que consiguieron una extensión más de terreno. Cuando se abrió este colegio, los maestros de las antiguas escuelas parroquiales (Ver Patronato Parroquial) pasaron al Padre Català.

Durante el primer año de funcionamiento del colegio, se creó la Asociación de Padres y Alumnos (A.P.A). Para ser socio del A.P.A. había que pagar una cuota de 1000 pesetas. En ese momento el colegio, a pesar de ser público, sufría muchas deficiencias, sobre todo en relación a materiales e instalaciones. El A.P.A. apoyó económicamente con lo que pudo: papelería y material de texto, material para el Departamento de Orientación Psicopedagógico, cortinas, material de educación física, subvención a clases extraescolares, excursiones, etc. Además, se comunicaron estas deficiencias al Ministro de Educación, a través de la Federación de Asociaciones de Padres y Alumnos. También obtuvieron para los hijos de los socios de la A.P.A. un 20% de descuento en la compra de libros de texto que se pagaban con posterioridad.

El colegio Padre Català ha hecho una apuesta por la innovación y la renovación pedagógica. Ha tratado de integrar a las familias que vienen a Benimaclet, orientando su programa académico hacia una convivencia intercultural, configurando una comunidad educativa heterogénea, que apuesta por abrir las experiencias y la escuela al mundo de nuestra cultura. Así, utiliza como herramientas las nuevas tecnologías y el aprendizaje de idiomas.